Efectos secundarios de la atomoxetina.
La atomoxetina es un medicamento utilizado en el tratamiento del TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) en niños y adultos. Aunque es efectiva en el control de los síntomas de este trastorno, como cualquier medicamento, puede tener efectos secundarios indeseados. En este artículo, hablaremos sobre los efectos secundarios más comunes de la atomoxetina.
Dolor abdominal
Uno de los efectos secundarios más comunes de la atomoxetina es el dolor abdominal. Esto puede manifestarse como un dolor leve o intenso, náuseas, vómitos y/o diarrea. Si estos síntomas persisten, es importante consultar con un médico.
Pérdida de apetito
Otro efecto secundario común de la atomoxetina es la pérdida de apetito. Esto puede llevar a una disminución en la ingesta de alimentos y, en consecuencia, a una pérdida de peso. Si esto se vuelve un problema, es importante hablar con el médico para ajustar la dosis o buscar otras opciones de tratamiento.
Mareo
La atomoxetina también puede causar mareo en algunas personas. Esto puede ser leve o severo y puede afectar el equilibrio y la coordinación. Si el mareo persiste, es importante hablar con el médico para determinar si es necesario ajustar la dosis o cambiar el medicamento.
Problemas para dormir
Otro efecto secundario común de la atomoxetina es la dificultad para dormir. Esto puede manifestarse como problemas para conciliar el sueño, despertarse frecuentemente durante la noche o tener un sueño de mala calidad. Si esto se vuelve un problema, es importante hablar con el médico para determinar si es necesario ajustar la dosis o cambiar el medicamento.
Incremento de la presión arterial y del ritmo cardíaco
En algunos casos, la atomoxetina puede causar un incremento en la presión arterial y en el ritmo cardíaco. Esto puede ser especialmente preocupante en personas que ya tienen problemas cardíacos. Si se experimenta un aumento en la presión arterial o en el ritmo cardíaco, es importante hablar con el médico inmediatamente.
Pensamientos suicidas
Aunque es poco común, la atomoxetina puede aumentar el riesgo de pensamientos suicidas en algunas personas, especialmente en niños y adolescentes. Si se experimentan pensamientos suicidas o cambios en el comportamiento, es importante buscar ayuda médica inmediata.
En conclusión, aunque la atomoxetina puede ser efectiva en el tratamiento del TDAH, es importante estar consciente de los posibles efectos secundarios y estar atento a cualquier cambio en la salud. Si se experimentan efectos secundarios indeseados, es importante hablar con el médico para determinar la mejor forma de ajustar el tratamiento.
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